Paramos en Greymouth a tomarnos un café, el pueblo es feo, gris y por supuesto pequeño, pero la cafetería como todas las del país está muy bien decorada, todo muy cuidado.
Al llegar al visitor center de Paparoa vemos que la marea alta es a las 15:27 h, la chica de turismo nos dice que los blowholes funcionan sobre 1 hora antes y hasta 1 hora después, eso si funcionan, pero que hoy con el día que hace: lluvia, viento hay posibilidades; no sabemos muy bien qué es eso de los blowholes pero decidimos esperar. Intentamos hacer una excursión por dentro de una cueva pero tras un par de golpes en la cabeza decidimos que la espeleología no es lo nuestro. Nos vamos al Truman Track a ver la gigante roca resbaladiza y la playita que hay al lado, está subiendo la marea y nos entretenemos viendo como las olas se comen la playa.
Llueve y estamos cansados así que en vez de hacer otra excursioncilla por la zona os quedamos leyendo tranquilamente en la autocaravana. A las 14,30h nos vamos a los pancakes, ya sólo las piedras formadas por perfectas láminas horizontales de roca impresionan pero cuando el mar enfurecido sale por los agujeros es espectacular, conforme más se acerca la hora de la marea alta más fuertes son las explosiones de agua, hay también una que es el sonido de una ola; acabamos empapados por el agua del mar; los pancakes y los blowholes pasan a ser uno de los Top10 de NZ, ni con fotos ni con palabras podremos explicar lo que hemos visto y la suerte que hemos tenido con la marea.
Aún así en este pequeño vídeo te puedes hacer la idea del efecto de los blowholes, aunque insisto, no hay nada como estar allí, el estruendo del mar, el silbido del agua subiendo por los huecos...
Acabamos empapados y una vez cambiados de ropa (una de las grandes ventajas de la autocaravana) y nos vamos dirección Tuaranga Bay, el parking es inmenso, no hay nadie, está prohibido dormir aquí, seguimos sin entender muy bien las reglas que siguen para permitir o no dormir a las autoautocaravanas en los sitios.En el acantilado hay unas 50 focas, al principio es difícil verlas porque se confunden con las rocas y apenas se mueven, volvemos a estar en un zoo al aire libre. Ya es casi de noche y emprendemos carretera camino a Hanmer Spring, hoy hemos hecho muchos kilómetros, los últimos por interminables puertos de montaña y estamos bastante cansados, tras algunas dudas paramos a dormir en Spring Junction ya que queremos hacer el Lewis Pass de día, paramos en mitad de la nada en una zona de acampada que parece que está en obras. Cansados pero muy espectantes por lo que nos espera mañana...



















