
Madrugamos para ver el amanecer en la playa pero llovizna y está nublado así que nos lo tomamos con más calma. Bajamos a la playa, de repente pasan corriendo unas 200 ovejas, paran, dan la vuelta y corren en dirección contraria, asustan un poco; vuelven con el pastor, que muy moderno va en un quad y con los perros que las guían a ellas y a unas cuantas vacas, hay una rebelde que acaba saltando la valla para pasar.
Hacemos otra excursión, tras 2 horas en la playa, al faro, 20 minutos de subida mortal para ver mar y montañas.
Café y alldaybreakfast para dos en Collingwood, usamos un Dump que encontramos en la puerta de un camping y Elisa llama a las dos compañías de ferries que comunican la isla del sur con la del norte; tras una comparativa reservamos en Interislander para la 1:45 pm de mañana (por cierto en Nueva Zelanda usan lo de am/pm y no el formato 24h como en Europa), los datos para la reserva son inacabables, por supuesto deletreándolo todo.
Vemos la Golden Bay desde Patons Rock, la arena es dorada. Paseo por Pupu Spring, el manantial más grande de NZ y uno de los 100 más grandes del mundo, y aún no está claro de dónde sale el agua.
Nos vamos a las Wainui Falls, será nuestra única excursión en el parque nacional Abel Tasman, este parque nacional es poco accesible desde tierra, creo que es mejor coger un barco y ver toda la línea de costa de la playa pero no tenemos claro que en estas fechas funcionen los barquitos y tampoco tenemos tiempo. Llegar a la cascada supone media hora de paseo pasando por un puente colgante, uno más de los muchos por los que hemos pasado, sólo que este es más antiguo, muy estrecho, sólo puede pasar una persona cada vez y se mueve muchísimo, en la zona del centro parece que pueda volcar.
Ya son las 4 pm, sólo nos queda una hora y poco de luz, decidimos ir a los lagos Nelson para mañana a primerísima hora hacer una visita rápida. Llueve, pero hoy ha sido el primer día que no hemos pasado frío en la caravana al levantarnos y que hemos paseado sin mallas, sin guantes y sin cazadora. ¿Llegará el buen tiempo?. Mañana es nuestro último día en la isla del Sur, ya tenemos la mente en la isla del Norte, estamos ansiosos por comprobar que como nos ha contado la gente del sur, la isla norteña es distinta, tanto por paisaje como por la forma de ser de la gente. Dormimos en una zona de acampada del lago Rotoroa.