

Hemos decidido quedarnos 2 días en Bay of Plenty así que madrugamos un poco menos de lo previsto. A las 8 damos un paseo por el Town Basin, son unos edificios coloniales al ladito del puerto lleno de barcos. Nos vamos a las cataratas Whangarei que son las más fotografiadas de NZ, el acceso es muy fácil, hay un pequeño paseo circular que te lleva hasta la base de la cascada. Nos vamos a Matapouri, en la playa del pueblo no encontramos ningún sendero así que nos vamos al parking de la whale bay y desde allí bajamos a la cala, es de arena clarita y está desierta, lástima que haga frío porque el agua invita a bañarse, subimos hasta lo alto de la colina para ver las vistas. Por un camino sin asfaltar llegamos a Whananaki, al puente peatonal más largo del hemisferio sur que conecta los pueblos del mismo nombre Norte y Sur, nos quedamos algo despagados, es cutrillo pero al menos original y.... largo!El paisaje para llegar hasta aquí es extraño, una llanura verde, cuando aquí todo son colinas, con un riachuelo y árboles diseminados, parece el decorado perfecto para una película de hadas.

En Kawakawa paramos a ver los
Hundertwasser toilets, forman parte de los 101 must do de los kiwis, son unos baños rollito artista tipo Gaudi.
Llegamos a Paihia a tiempo para coger el barco de la 1:35 pm. Son 3 horas de crucero, llueve a ratos y sale el sol, pero la temperatura es agradable así que estamos todo el rato en cubierta. Va bordeando la costa y cuando acelera se notan las olas de lata mar. Llegamos al faro Cape Brett y al Hole in the rock, visto desde fuera ya es impresionante y con las olas que hay parece imposible que el barco quepa por ahí pero pasa, increíble!!


De vuelta a Paihia, sin ver ni un solo delfín, no tenemos suerte con estos animales, damos una vuelta por la calle principal. Nos acercamos a Waitangi, donde se firmó el tratado maorí, es tarde para entrar y tampoco nos apetecía mucho. Visitamos las Haku falls que están al lado de la carretera y nos vamos a Kerikeri, es la primera vez que llegamos de día a un camping, son casi las 6, se nota el cansancio de tantos días de viaje. Es el camping con más movimiento que hemos visto, los baños son un pelin cutres. Después de una ducha nos vamos en busca de un bar donde tomar una cerveza y ver el partido de los all blacks, tras un momento de desesperación encontramos el Rock Salt Restaurant y Lounge Bar, está a tope de gente dispuesta a ver el partido.