
Nos levantamos a las 7, hoy hace un frío terrible, desayunar y hacer los bocadillos se convierte en una tortura para los dedos, se quedan congelados, nos damos cuenta que el aceite se ha congelado pero tampoco tenemos muy claro a que temperatura se congela... Hemos dormido delante del lago Wakatipu a 5 minutos del centro de Queenstown. A las 8:15 ya estamos en turismo, recorremos la calle principal del pueblo, 0º, viento y nos tomamos un café en Vudú, un sitio precioso con terracita, una mini guardería, mucho ambiente a esas horas de la mañana y con unos desayunos con muy buen aspecto. Nos encantan las cafeterias que vemos, tienen un encanto especial...y 100 tipos de muffins en cada sitio, Elisa es súper fan de los capuccinos y yo me he hecho fan de los long black, cafés super largos que para el frio que hacen van perfectos.
A las 9 abren el funicular, (funicular: visita obligada para Elisa) nos acercamos y subimos, damos un paseo por un caminito con restos de hielo de la noche y subimos a un telesilla, ahora hace menos frío y no hace viento; desde arriba hay unas vistas preciosas de la ciudad y del lago.
Nos vamos a Arrowtown, antiguo pueblo minero y de buscadores de oro, el pueblo es una única calle, muy cuidada, casi parece de película. Hay una galería de arte, la Craig Potton Gallery donde me enamoro de una foto preciosa, lástima de precio!.
En los lavabos públicos nos estrenamos usando el Dump y vaciando también el WC, ¿a que no sabéis a quien le ha tocado hacerlo? Hoy podemos volver a dormir a la aventura. Nuestro destino, la carretera camino de los lagos Tekapo y Pukaki, uno de ellos hemos leido que tiene el agua de color turquesa.
Paramos en un puente con un centro de información impresionante, qué bien se lo montan los neozelandeses!!, cuánto espacio para todo. Es un centro de bungy jumping, saltan desde un puente 43 metros y llegan al río, es impresionante sólo verlos, quién tuviera valor! Hacemos una pequeña parada en un pequeño pueblo minero, con su guía y sus atracciones, esta es la parte del país donde más atracciones turísticas de aventura hay, también hay una estación de esquí en los Remarkables Mounts, en este pueblo minero, la actividad consistía en recrear la búsqueda de oro...
Estoy algo cansado y por primera vez conduce Elisa, más que que el hecho de conducir por la izquierda, hay que acostumbrarse a las dimensiones de la autocaravana y a que es de cambio automático. Llegamos al fin al lago Tekapo, llegamos justo antes de atardecer, está bien pero... dudamos si merecía la pena venir hasta aquí, ya que había que dar algo de vuelta, nos pasa como comentaba antes, nos estamos acostumbrando a ver paisajes muy bonitos todos los días y al final no los valoras como merece. Rumbo a Mount Cook, vemos el lago Pukaki justo antes de anochecer, es un lago agrandado por una presa. Se nos hace la llegada a Mount Cook algo larga, es súper de noche, hay tan poca luz que cuesta ver las indicaciones, aparcamos en una calle sin salida y entramos en el mega bar del hotel-complejo por la puerta de atrás. Sorprendentemente en el bar hay bastante gente, tiene unas cristaleras enormes por las que se debe ver un paisaje impresionante, hay restaurante, tienda y una exposición con un avión de verdad y un museo dedicado a Sir Edmund Hillary, el primer hombre que llegó a la cima del Everest, se trata del Sir Edmund Hillary Alpine Centre. Tras una cervecita nos vamos a buscar la zona de acampada ya que aquí no hay camping. Pequeña aventura por 2 kms de camino de tierra, un par de vueltas y por fin la zona de acampada, hay que pagar y poner el dinero en un sobrecito y el recibo en la autocaravana que por la mañana se supone que el ranger lo controla. Estamos sorprendidos, hoy no hace frío, no hace falta hervir agua para calentar el ambiente. Qué ganas tengo de que se haga de día y ver dónde estamos! Qué curiosidad!
