
Hoy dormimos un poco más, hasta las 8.30 no vienen a buscarnos para la excursión, vamos en minibús por el Mildford Track + crucero por el fiordo, hoy no queríamos coger la autocaravana por si en el camino había hielo o nieve. La excursión es muy entretenida, van haciendo paradas para ver paisajes mientras el conductor va contando historias relacionadas con la zona, eso sí, en un perfecto e imposible inglés para nosotros. De Te Anau a Milford Sound hay 120 km de una carretera increíble (ojo! que no hay gasolineras).
Una de las paradas es en el mirror lake (el nombre se lee en el reflejo del agua, el cartel es él simétrico), después hacemos un mini paseo con café y pastas al final con la gente del grupo; lo que nos gusta de esta excursión es que el grupo es de sólo 10 personas y se crea un ambientillo familiar, nuestro guía es un tipo simpático. El mejor paseo viene despues, 30 minutos por una especie de selva tropical completamente verde acabada en un río, el sendero sigue hasta un lago pero tenemos que volver al bus, empieza a llover, hoy el día es muy distinto al de ayer.Llegamos a la moderna terminal de ferrys donde hay hasta cuatro compañias que hacen cruceros por el fiordo, todas valen lo mismo. Tenían razón, los fiordos son muy diferentes, éste es más salvaje y está lleno de cascadas, también por la lluvia. En el barco nos dan el lunch, una bandeja tipo avión. El barco para delante de la mayor cascada del viaje, es espectacular, entre la cascada y la lluvia y el viento acabamos empapados.
La vuelta en el minibús es para observar el paisaje de nuevo, esta vez sin paradas y sin comentarios, otra vez la sensación de ser minúsculo enfrente de la naturaleza.
Llegamos a Te Anau y vamos al supermercado, ya vamos controlando cuáles nos gustan más y empezamos a tener nuestras galletas y leche favorita, está bien esa sensación!. Después nos vamos al cine del pueblo donde vemos un documental grabado desde el aire de toda la zona de los fiordos. Las cascadas vistas desde arriba y cómo cae el agua son espectaculares, después nos enteramos que el cine lo construyó el director del documental para poder emitirlo de forma continua. La verdad es que el cine es muy coqueto.
Despues nos tomamos otra cervecita en el pub de ayer, Elisa ya ha hecho de la Export Gold su favorita pero yo prefiero ir probando cada día una nueva, están todas muy buenas. Nos vamos a la kitchen del camping, cenamos solos (spanish horario!!) podemos una lavadora y nos duchamos en unos baños con suelo radiante, perfecto!, este camping tiene unos servicios muy cuidados y modernos, no sé cuántos encontraremos así.